<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><!-- generator="FeedCreator 1.7.2-ppt (info@mypapit.net)" --><rss version="2.0">    <channel>        <title>Desde Cadiz 2012</title>        <description><![CDATA[Desde la ciudad mas antigua de ocidente]]></description>        <link>http://anuk2004.blogcindario.com/</link>        <lastBuildDate>Thu, 21 Aug 2008 21:26:17 +0100</lastBuildDate>        <generator>FeedCreator 1.7.2-ppt (info@mypapit.net)</generator>        <item>            <title>Euskera Fácil : Gaditano difícil ( cuento de un Vasco en Cádiz)</title>            <link>http://anuk2004.blogcindario.com/2008/07/00006-euskera-facil-gaditano-dificil-cuento-de-un-vasco-en-cadiz.html</link>            <description><![CDATA[<br />Me llamo Mikel Gorriar&aacute;n, llevo 15 d&iacute;as en C&aacute;diz y me estoy, o me est&aacute;n volviendo loco. Os contar&eacute; mi historia. Soy investigador privado y he venido a C&aacute;diz a resolver un caso simple, pero la verdad es que cada d&iacute;a que pasa se vuelve m&aacute;s complicado. Tan s&oacute;lo se trataba de descubrir al amante de la mujer de un alto mandatario vasco; comprender&aacute;n ustedes por tanto que no d&eacute; su nombre, adem&aacute;s porque me debo al secreto profesional.En principio no ten&iacute;a muchas pistas. S&oacute;lo sab&iacute;a que el hombre en cuesti&oacute;n era de C&aacute;diz, se llamaba Manuel Ram&iacute;rez, que trabajaba en el puerto de C&aacute;diz y que le conoc&iacute;an con el alias de &ldquo;picha&rdquo;. As&iacute; que el individuo en cuesti&oacute;n deb&iacute;a estar bien dotado, ya que adem&aacute;s de amante de la mujer del pol&iacute;tico, eran conocidas sus correr&iacute;as por el puerto de Bilbao. Tambi&eacute;n usaba otro sobrenombre &ldquo;quillo&rdquo;. Con estas pistas tom&eacute; el avi&oacute;n hasta Madrid y all&iacute; enlac&eacute; con el tren hasta C&aacute;diz. Llegu&eacute; a la estaci&oacute;n, cog&iacute; un taxi y mientras iba camino del hotel, intent&eacute; entablar conversaci&oacute;n con el taxista. La cosa qued&oacute; en eso, en el intento, porque que yo sepa una conversaci&oacute;n es entre dos o m&aacute;s personas, pero el taxista no me daba opci&oacute;n ya que hablaba por los codos y de modo ininteligible. Lo hac&iacute;a de forma sumamente apresurada y las pocas palabras que pod&iacute;a cazar al vuelo estaban incompletas. Quise preguntarle por el puerto, pero sabiendo que su respuesta no la entender&iacute;a, lo dej&eacute; para mejor ocasi&oacute;n.&nbsp;<br />Llegu&eacute; al Hotel Playa Victoria, y como mi inter&eacute;s era buscar al tal Manuel Ram&iacute;rez, en un principio consult&eacute; la gu&iacute;a telef&oacute;nica de la ciudad, pero como presum&iacute;a, aqu&iacute; hab&iacute;a demasiados Ram&iacute;rez. En mi tierra hubiera sido muy f&aacute;cil, as&iacute; que opt&eacute; por buscar pistas en su lugar de trabajo. Sal&iacute; a la calle y pregunt&eacute; por el puerto. Un se&ntilde;or muy amable me dijo que lo mejor era coger el autob&uacute;s de los Comes, pero para eso ten&iacute;a que ir a C&aacute;diz. Aquello me desconcert&oacute;. &iquest;D&oacute;nde estaba yo?&nbsp;<br />Empec&eacute; a atar cabos. Efectivamente cuando llegu&eacute; a la terminal de la estaci&oacute;n no pon&iacute;a C&aacute;diz, sino Cortadura y adem&aacute;s recuerdo que en el trayecto di unas cabezadas y claro en ese intervalo pudo haber alg&uacute;n enlace, o algo, no s&eacute;. Lo cierto es que yo no me encontraba en C&aacute;diz. Pero no deb&iacute;a estar muy lejos. Par&eacute; un taxi y con gesto decidido le dije al taxista que me llevara a C&aacute;diz. &Eacute;l me contest&oacute; &iquest;a C&aacute;diz a d&oacute;nde?, y le conteste algo enfadado que a C&aacute;diz, joder a C&aacute;diz; de una puta vez quiero llegar a C&aacute;diz.&nbsp;<br />Ya luego el taxista con mucha paciencia y muy despacito me explic&oacute; que donde yo estaba era C&aacute;diz, pero no era C&aacute;diz. A ver si lo explico bien. Resulta que la gente aqu&iacute; le llama C&aacute;diz a la parte antigua y desde unas murallas para adelante le llaman Puerta Tierra. No s&eacute; si lo expliqu&eacute; bien, pero yo ya lo he entendido.&nbsp;<br />Llegu&eacute; por fin a la estaci&oacute;n de autobuses de Comes, ped&iacute; un billete para el puerto y me sub&iacute; al autob&uacute;s correspondiente. El trayecto fue relativamente corto, si acaso 30 minutos, pero la verdad es que yo cre&iacute;a que C&aacute;diz era m&aacute;s peque&ntilde;o. Sin duda me hab&iacute;a informado mal, y adem&aacute;s mi trabajo aqu&iacute; se complicaba puesto que habr&iacute;a que buscar en una ciudad m&aacute;s grande de lo que pensaba.&nbsp;<br />Pero mis sorpresas no hab&iacute;an acabado. Llegado a la estaci&oacute;n terminal pregunt&eacute; por el puerto. Mi interlocutor me mir&oacute; con mal genio y me dijo que esto era El Puerto. Yo no entend&iacute;a nada. ESE hombre enfadado y yo no ve&iacute;a barcos por ning&uacute;n sitio.&nbsp;<br />La verdad es que el hombre tuvo m&aacute;s paciencia que el Santo Job. Me fue explicando poco a poco que aquello era El Puerto de Santa Mar&iacute;a, pero que por todo el mundo (todo el mundo menos yo) era conocido por El Puerto y adem&aacute;s me dijo que eso no era C&aacute;diz que C&aacute;diz estaba all&iacute; enfrente, que el Puerto es un pueblo de C&aacute;diz y que si lo que quer&iacute;a era ir al puerto de C&aacute;diz que cogiera el vaporcito y me dejar&iacute;a all&iacute; mismo.&nbsp;<br />Total, antes lo de C&aacute;diz, que no era C&aacute;diz, que era Puerta Tierra y ahora que el Puerto es un pueblo de C&aacute;diz y entonces digo yo, &iquest;c&oacute;mo le llaman al puerto, al de los barcos, al puerto de siempre?&nbsp;<br />Sub&iacute; por fin al que llamaban el Vaporcito del Puerto, que para que lo sepan ustedes no es un barco de vapor. No, porque aqu&iacute; en C&aacute;diz o d&oacute;nde co&ntilde;o est&eacute; ahora, no le llaman a las cosas por su nombre. Si, le llaman vaporcito pero en realidad es una motonave que va a gasoil.&nbsp;<br />Llegu&eacute; por fin al puerto de C&aacute;diz, que aqu&iacute; le llaman el muelle. Una gracia que me ha costado una gran p&eacute;rdida de tiempo y dinero, que adem&aacute;s no se como justificar ante mi cliente, porque me temo que no me va a creer y tampoco quiero darle muchas explicaciones porque seguro que voy a ser objeto de burlas.&nbsp;<br />Bien, obviar&eacute; todos estos inconvenientes y pasar&eacute; a la acci&oacute;n. De siempre las mejores informaciones se consiguen en los bares, as&iacute; que me acerqu&eacute; al bar m&aacute;s pr&oacute;ximo al puerto (perd&oacute;n al muelle) uno que se llama &ldquo;Lucero&rdquo; y ped&iacute; un tubo (de cerveza, se entiende) pero el camarero no lo entendi&oacute;. Yo m&aacute;s o menos le expliqu&eacute; lo que quer&iacute;a y &eacute;l con aire de suficiencia me dijo: &ldquo;ah, usted lo que quiere es un bo&rdquo;. Joder, no sab&iacute;a yo que tambi&eacute;n ten&iacute;an un idioma particular los gaditanos. Me acomod&eacute; en la barra del bar y puse la oreja atenta a lo que all&iacute; se coc&iacute;a. Me acerque la cerveza a los labios, tom&eacute; un trago largo y de pronto escuch&eacute; la palabra m&aacute;gica: &ldquo;picha&rdquo;.&nbsp;<br />&iexcl;Dios!, por fin la suerte vino de cara. Casi no pod&iacute;a cre&eacute;rmelo. Me ator&eacute; con la cerveza, me puse perdido, pero merec&iacute;a la pena. Hab&iacute;a encontrado a la persona que estaba buscando. Bendita suerte la m&iacute;a, Con disimulo me acerqu&eacute; a los dos hombres que charlaban de un tema que no comprend&iacute;a, pero ten&iacute;a que ver con la m&uacute;sica, con los coros y con un jurado, que por lo visto no ten&iacute;a ni idea. Gente, sin duda muy creyente, aunque mal hablados, eso si se escapaban de vez en cuando, demasiado de cuando en cuando, palabras mal sonantes, que no creo que deban reproducirse aqu&iacute;, pero a mi lo que me interesaba es que uno de ellos fuera el &ldquo;picha&rdquo;, y para asegurarme que ese era el tipo que buscaba, ped&iacute; otro &ldquo;bo&rdquo; y pegu&eacute; la oreja a la conversaci&oacute;n. Efectivamente, a lo largo de la conversaci&oacute;n, uno de ellos, un tipo bajito (1,65 no m&aacute;s) moreno, 40 a&ntilde;os, delgado, que no ten&iacute;a ni media bofetada, era llamado constantemente &ldquo;picha&rdquo; por su compa&ntilde;ero de conversaci&oacute;n. Jo, pens&eacute; Dios le da pa&ntilde;uelos a quien no tiene nariz. No s&eacute; si lo captan ustedes porque aquel tipo se estaba trajinando a la mujer de mi cliente y aunque est&eacute; mal decirlo, porque soy un profesional, es una hembra de bandera. No me extra&ntilde;a que a ese tipo le dijeran el &ldquo;picha&rdquo; porque sin duda era lo &uacute;nico bueno que tendr&iacute;a.&nbsp;<br />Bueno, bueno, que me desv&iacute;o de la trama. Hab&iacute;a dado con el individuo y eso era lo importante. Esper&eacute; tranquilamente a que acabaran la conversaci&oacute;n y segu&iacute; al &ldquo;picha&rdquo; con la idea de abordarlo solo y sin testigos. Y ocurri&oacute; un caso hasta ahora in&eacute;dito en mi dilatada carrera. Se encontr&oacute; con un amigo suyo y al saludarlo le dijo: &iquest;qu&eacute; pasa &ldquo;picha&rdquo;?, y el otro contest&oacute;: muy bien &ldquo;picha&rdquo;, &iquest;y t&uacute;?&nbsp;<br />S&iacute; efectivamente; hab&iacute;a dos individuos con el mismo alias y a decir verdad, este segundo tipo ten&iacute;a m&aacute;s planta de amante que el escuchimizado de antes pero en esto de la investigaci&oacute;n nunca se puede descartar a ning&uacute;n sospechoso. Lo malo de todo esto es que ahora tendr&iacute;a que doblar mis esfuerzos y hacer seguimientos alternativos, para comprobar cual de ellos era el verdadero amante.&nbsp;<br />Opto en principio por seguir a este &uacute;ltimo ya que lo veo con mejor planta, pero sin descartar, como buen profesional que soy, al tipo escuchimizado. El individuo toma un autob&uacute;s y entabla conversaci&oacute;n con un conocido suyo al que llama &ldquo;quillo&rdquo;. &iexcl;Dios! Esto se complica a cada paso.&nbsp;<br />Ahora tengo a dos &ldquo;pichas&rdquo; y a un &ldquo;quillo&rdquo;. Mi instinto de detective me dice que estoy siguiendo una pista falsa. Empezar&eacute; de nuevo; as&iacute; que vuelvo al bar del &ldquo;muelle&rdquo; y le pregunto al camarero si conoce a un tal Manuel Ram&iacute;rez que trabaja en el puerto. Me dice que con esos datos no le suena y que adem&aacute;s el Puerto le queda algo lejos. Caigo entonces en la cuenta y rectifico dici&eacute;ndole que donde trabaja es en el &ldquo;muelle&rdquo;. No cae. Le digo entonces que le conocen con el apodo de &ldquo;picha&rdquo; y tambi&eacute;n con el de &ldquo;quillo&rdquo;. El tipo del bar se carcajea en mi cara y me aclara que aqu&iacute; todo el mundo es &ldquo;picha&rdquo; y &ldquo;quillo&rdquo;. La poli sin duda, aqu&iacute; lo tiene complicado.&nbsp;<br />Te estas luciendo Mikel, me digo para m&iacute;. Otra carcajada, no obstante el camarero me dice que pregunte por &ldquo;Paco el bigote&rdquo; que en el muelle es el que contrata a los estibadores. Despu&eacute;s de darle todos los datos de que dispon&iacute;a sobre el tal Manuel Ram&iacute;rez, que seg&uacute;n ten&iacute;a entendido trabajaba en el muelle y que durante seis meses trabaj&oacute; en el puerto de Bilbao, (lo de los apodos lo omit&iacute;, porque con el cachondeo del camarero ya tuve bastante) aquel me contest&oacute; de mala gana, que ya no trabajaba all&iacute;, que seg&uacute;n ten&iacute;a entendido ahora trabajaba en la Residencia. Yo le pregunt&eacute; que &iquest;en cu&aacute;l residencia? &Eacute;l contest&oacute;, con menos ganas que antes, que en cual iba a ser, jo&eacute;, pues en la Residencia. Era ya tarde y como la verdad hab&iacute;a conseguido bastante informaci&oacute;n, volv&iacute; al hotel a comer. Lo de la residencia lo dejar&iacute;a para m&aacute;s tarde.&nbsp;<br />Pens&eacute; que era buena idea tomar un pescado para el almuerzo, que aqu&iacute; lo habr&iacute;a de haber bueno con tanta costa, as&iacute; que le pregunt&eacute; al camarero que si ten&iacute;a pescado. El me contest&oacute; que ten&iacute;a unas &ldquo;zapatillas mu fresquitas&rdquo;. A m&iacute; sinceramente me importaba un pimiento lo que se calzaba el fulano. Yo lo que quer&iacute;a era comer y adem&aacute;s no sab&iacute;a a que ven&iacute;a aquello de las zapatillas. El tipo me estaba vacilando o tendr&iacute;a a medias una zapater&iacute;a con alg&uacute;n cu&ntilde;ado y me hac&iacute;a la propaganda. Obvi&eacute; el comentario e insist&iacute; en lo del pescado, pero el camarero volvi&oacute; con lo de las zapatillas fresquitas. Puse mala cara y el camarero debi&oacute; notarlo, ya que inmediatamente me aclar&oacute; que as&iacute; se llaman aqu&iacute; a las doradas. Gente rara esta de C&aacute;diz. No hay Dios que los entienda con lo que corren hablando, las palabras que las pronuncian a medias y para colmo le cambian el nombre a las cosas. Luego dicen que el euskera es dif&iacute;cil. No, euskera f&aacute;cil, gaditano dif&iacute;cil.&nbsp;<br />Despu&eacute;s de una buena siesta reparadora, volv&iacute; a la faena. Tendr&iacute;a que averiguar a que residencia en cuesti&oacute;n se refer&iacute;a &ldquo;Paco el bigote&rdquo;. Deduje sin duda que ten&iacute;a que ser muy conocida, por la forma con que el susodicho me dijo: &ldquo;cual va a ser, jo&eacute;, pues la residencia&rdquo;. Perspicaz que es uno. En la misma recepci&oacute;n del hotel me dieron la informaci&oacute;n que necesitaba. La residencia estaba a cien metros del hotel. Un paseo siempre vendr&iacute;a bien, pero llevaba cierto tiempo andando y no encontr&eacute; ninguna residencia. Pregunt&eacute; a un transe&uacute;nte y me contest&oacute; que la hab&iacute;a pasado, que estaba a dos bocacalles. As&iacute; que volv&iacute; sobre mis pasos, pero no encontr&eacute; ninguna residencia. Volv&iacute; a preguntar. &iquest;Por favor la Residencia? Pues eso que tiene usted delante. Pero&hellip; &iexcl;Eso es un hospital! Aqu&iacute; le decimos la Residencia, me contest&oacute; la se&ntilde;ora y se qued&oacute; tan pancha y de camino me ech&oacute; una mirada como diciendo, pareces tonto. Bien, a partir de ahora no volver&eacute; a caer en estas artima&ntilde;as, porque para m&iacute; estaba claro que hab&iacute;a alg&uacute;n tipo de complot, y entre todos los gaditanos intentaban marearme con nombre equivocados a cosas que solo pueden tener un nombre.&nbsp;<br />Investigu&eacute; en el hospital y saqu&eacute; un dato important&iacute;simo, all&iacute; trabajaba desde hacia dos meses un tal Manuel Ram&iacute;rez que estuvo un cierto tiempo en Bilbao, seg&uacute;n me confirm&oacute; un celador de la Residencia. No pudo decirme su direcci&oacute;n concreta, aunque me dijo que viv&iacute;a por la Plaza de Toros. Iba, a pesar de la cantidad de datos &ldquo;incorrectos&rdquo;, cercando al sospechoso.&nbsp;<br />Dar con la Plaza de Toros ser&iacute;a tarea simple. Eso pens&eacute;, pero hasta el d&iacute;a de hoy (y llevo quince d&iacute;as aqu&iacute;<img alt="Gi&ntilde;o" src="http://pics.miarroba.com/caretos/wink.gif" title="Gi&ntilde;o" />&nbsp;no he conseguido dar con ella. Y tiene que estar ah&iacute;, porque una Plaza de Toros es una Plaza de Toros y a eso no le pueden cambiar el nombre. Adem&aacute;s a todo el que le pregunto me dice que &ldquo;dos calles m&aacute;s p&rsquo;all&aacute; o una &ldquo;mijita m&aacute;s p'alante&rdquo;. Luego eso confirma mi teor&iacute;a: hay una Plaza de Toros. Todos me hablan de ella, pero yo no la encuentro. Me estoy, o me est&aacute;n, volviendo loco. Definitivamente dejo el caso y como dicen aqu&iacute;, me guannajo.&nbsp;<br />Mikel Gorriar&aacute;n.&nbsp;]]></description>            <pubDate>Sun, 20 Jul 2008 21:23:13 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>Patatas de tortilla de camarones de Cadiz</title>            <link>http://anuk2004.blogcindario.com/2008/06/00003-patatas-de-tortilla-de-camarones-de-cadiz.html</link>            <description><![CDATA[<span style="-webkit-border-horizontal-spacing: 1px; -webkit-border-vertical-spacing: 1px; "><span style="text-decoration: underline;"><strong>Ingredientes</strong></span><ul><li>250 g de agua</li><li>50 g de arroz</li><li>1 gamba</li><li>Media cebolla</li><li>Aceite de oliva virgen</li><li>Sal<span style="-webkit-border-horizontal-spacing: 5px; -webkit-border-vertical-spacing: 5px; "><strong></strong></span></li></ul><span style="-webkit-border-horizontal-spacing: 5px; -webkit-border-vertical-spacing: 5px; "><strong><div></div>Elaboraci&oacute;n</strong><blockquote><p>1.- Pelar la gamba. Reservar la c&aacute;scara y cabeza.</p><p>2.- Cocer en el agua la gamba y las c&aacute;scaras de la gamba, junto con la media cebolla picada, un poco de sal y el arroz.</p><p>3.- Dejar cocer hasta que el arroz est&eacute; pasado y retirar las c&aacute;scaras de la gamba.</p><p>4.- Escurrir el arroz cocido y triturar muy fino, hasta dejar una pasta fina.</p><p>5.- Estirar la pasta con un rodillo, sobre un tapete o cubremantel de silicona, o un papel sulfurizado, hasta dejar una masa muy fina.</p><p>6.- Secar en el orno, a 100&ordm; C., hasta que est&eacute; la masa totalmente deshidratada.</p><p>7.- Dejar reposar la masa deshidratada, durante 24 horas en un recipiente herm&eacute;tico.</p><p>8.- Fre&iacute;r en trozos desiguales, en aceite de oliva virgen a 180&ordm; C., hasta que la pasta sufle. La fritura ha de durar s&oacute;lo unos segundos, es decir: echar las tortillitas en el aceite, suflar y sacar, para que quede crujiente.</p></blockquote><span style="text-decoration: underline;"><p>&nbsp;</p><p><strong>Presentaci&oacute;n</strong></p></span><blockquote><p>Colocar los trozos fritos de la pasta de tortillitas de camarones en el plato, a modo de mont&iacute;culos.</p></blockquote></span></span>]]></description>            <pubDate>Mon, 23 Jun 2008 19:37:40 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>CARACOLES AL ESTILO GADITANO</title>            <link>http://anuk2004.blogcindario.com/2008/06/00002-caracoles-al-estilo-gaditano.html</link>            <description><![CDATA[<span style="font-family: 'Times New Roman'; -webkit-border-horizontal-spacing: 5px; -webkit-border-vertical-spacing: 5px; "><span style="font-family: Verdana; color: #800000;"><strong>Ingredientes:</strong></span><blockquote><ul><li><small><span style="font-family: Verdana;">2 Kg de caracoles,</span></small></li><li><small><span style="font-family: Verdana;">1-2 guindillas,</span></small></li><li><small><span style="font-family: Verdana;">sal,</span></small></li><li><small><span style="font-family: Verdana;">especies de caracoles,</span></small></li><li><small><span style="font-family: Verdana;">una cabeza de ajo,</span></small></li><li><small><span style="font-family: Verdana;">1 cebollita,</span></small></li><li><small><span style="font-family: Verdana;">un tomate mediano</span></small></li><li><small><span style="font-family: Verdana;">un pimiento verde,</span></small></li><li><small><span style="font-family: Verdana;">una mata de hinojo y poleo.</span></small></li><li><small><span style="font-family: Verdana;">Opcional: un ramito de hierbabuena</span></small></li></ul></blockquote><p><span style="font-family: Verdana; color: #800000;"><strong>Modo de hacerlo</strong></span></p><blockquote><p><small><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;fundamental lavar bien los caracoles, para lo cual se le dan 2-3 lavados con agua limpia, escurrirlos y a&ntilde;adirles casi un cuarto de Kg de sal, frot&aacute;ndose entre ellos para que echen toda la baba; despu&eacute;s varios lavados con agua limpia y se dejan reposar para que los caracoles saquen los cuernecillos.</span></small></p><strong></strong><p><strong><small><span style="font-family: Verdana;">-</span></small></strong><small><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;Poner en olla amplia, a fuego muy lento unos 20 minutos, de forma que saquen los cuernos, momento en el que se "matan" poni&eacute;ndolos a fuego fuerte durante otros 10-15 minutos, desespumando constantemente. A&ntilde;adir, ajo, cebolla, tomate, pimiento, guindilla, las hierbas y una "mu&ntilde;equilla" con unos 10 gr de especias. Poner a punto de sal. Hervir unos 10-15 minutos, pudi&eacute;ndose a&ntilde;adir la hierbabuena. Reposar unos 15 minutos.</span></small></p><p><small><span style="font-family: Verdana;">Nota: Tras un buen lavado, el desespumado y el empleo de la mu&ntilde;equilla de especies, resultan claves para obtener un caldo limpio y atractivo.</span></small></p></blockquote></span>]]></description>            <pubDate>Sun, 22 Jun 2008 20:37:09 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>Para empezar hay que comer bien</title>            <link>http://anuk2004.blogcindario.com/2008/06/00001-para-empezar-hay-que-comer-bien.html</link>            <description><![CDATA[<span style="font-family: 'Times New Roman';"><table border="0" cellspacing="5" style="height: 17px; border: thin solid initial;" width="85%"><tbody><tr><td height="60" width="75%"><strong><span style="font-family: 'Lucida Handwriting'; color: #ff0000;"><big><big><big><big>P</big></big></big></big></span><span style="color: #004080;">IMIENTOS ASADOS CON BOQUERONES FRITOS</span></strong></td><td align="center" height="60" width="25%"><strong><br /></strong></td></tr><tr><td colspan="2" height="5" width="100%"><hr /></td></tr><tr><td align="left" colspan="2" height="176" valign="top" width="100%"><strong><br /><span style="font-family: Verdana; color: #800000;">Ingredientes:</span></strong><blockquote><ul><li><small><span style="font-family: Verdana;">1 Kg de pimientos de asar, verdes y rojos,</span></small></li><li><small><span style="font-family: Verdana;">250 gr. de boquerones</span></small></li><li><small><span style="font-family: Verdana;">1 tomate,</span></small></li><li><small><span style="font-family: Verdana;">1 cebolla mediana,</span></small></li><li><small><span style="font-family: Verdana;">sal, aceite de oliva virgen y vinagre.</span></small></li></ul></blockquote><strong></strong><p><strong><span style="font-family: Verdana; color: #800000;">Modo de hacerlo</span></strong><span style="font-family: Verdana; color: #800000;"></span></p><blockquote><p><small><span style="font-family: Verdana;">Asar los pimientos y el tomate en el horno (precalentar y poner durante unos 40 minutos a horno moderado-fuerte). La cebolla puede asarse tambi&eacute;n o utlizarla en fresco. Sacarlos del horno y ponerlos en un recipiente tapado con un pa&ntilde;o durante al menos dos horas, con el objeto que "suden". Despu&eacute;s pelar y ali&ntilde;arlos con el aceite, la sal, el vinagre y el jugo de los pimientos. Enfr&iacute;ar en frigo</span></small></p><p><small><span style="font-family: Verdana;">Limpiar y salar los boquerones. Freir en abundante aceite tras enharinarlos y escurrir en papel secante. Despu&eacute;s colocar sobre la bandeja de pimientos asados.</span></small></p></blockquote><strong></strong><p><strong><small><span style="font-family: Verdana;">Nota:</span></small></strong><small><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;Se pueden emplear boquerones fritos que hayan sobrado del d&iacute;a anterior.</span></small></p></td></tr></tbody></table></span>]]></description>            <pubDate>Fri, 13 Jun 2008 16:48:52 +0100</pubDate>        </item>    </channel></rss>